
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México confirmó la detención de un hombre que acosó físicamente a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, mientras caminaba por el Centro Histórico de la capital.
En el video, que se viralizó en redes, se observa que el sujeto se acerca por detrás, la abraza e intenta besarla sin su consentimiento. Sheinbaum lo aparta visiblemente incómoda.
Lo que más indignó es que el equipo de seguridad presidencial —la llamada ayudantía— estaba a centímetros de la mandataria y, aun así, solo lo apartaron y lo dejaron ir. El hombre no fue asegurado en ese momento, pese a estar frente a la jefa del Estado mexicano.
La captura ocurrió hasta cinco horas después, cerca de las 21:00 horas, también en la zona centro. De acuerdo con el Registro Nacional de Detenciones, el agresor fue identificado como Uriel “N” y trasladado a la Fiscalía de Investigación de Delitos Sexuales en la colonia Doctores. La fiscalía buscará imputar los delitos de acoso sexual y abuso sexual.
La ayudantía, sin capacidad para proteger a la Presidenta
El episodio exhibió nuevamente las limitaciones de la ayudantía, el cuerpo de seguridad civil que sustituyó al Estado Mayor Presidencial. Ninguno de sus integrantes actuó para contener o asegurar al agresor en el instante del hecho, lo que abrió cuestionamientos sobre la pertinencia de mantener un esquema sin personal especializado ni protocolos de reacción efectiva.

Contexto de violencia política: dos asesinatos recientes
Todo ocurre en un momento crítico para la seguridad del país:
- Carlos Manzo, alcalde de Uruapan, Michoacán, fue asesinado el 1 de noviembre durante un evento público.
- Bernardo Bravo, líder limonero de Apatzingán, también en Michoacán, fue ejecutado días antes.
Mientras alcaldes y líderes sociales están siendo asesinados, la mandataria quedó expuesta en plena vía pública ante una agresión física sin respuesta inmediata de su personal de seguridad.
Clara Brugada capitaliza políticamente el incidente
Pocas horas después del hecho, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, difundió un comunicado utilizando el caso para posicionarse políticamente, rematándolo con la frase:
“Presidenta, no estás sola.”
Brugada acompañó el mensaje con la narrativa de lucha feminista, buscando capitalizar el incidente como símbolo político. El gesto fue interpretado en redes como oportunismo, pues la agresión ocurrió frente a la ayudantía y nadie actuó hasta horas después.











