La captura de Édgar “N”, alias “El Limones”, ha desatado una controversia política y sindical que escala a nivel nacional. Mientras la dirigencia de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM) intenta deslindarse del detenido, el gobernador de Durango, Esteban Villegas Villarreal, fue categórico al afirmar que el vínculo entre el presunto criminal y el sindicato es innegable.
“Nadie puede decir que no era de la CATEM. Todos estamos de acuerdo en eso”, declaró el mandatario estatal tras la detención del objetivo prioritario, señalado como operador del grupo delictivo “Los Cabrera” y principal generador de violencia en la Comarca Lagunera.
Un “secreto a voces” en La Laguna
La polémica surge luego de que Pedro Haces Barba, líder nacional de la CATEM, negara públicamente que “El Limones” formara parte de su estructura gremial. Sin embargo, para las autoridades y habitantes de Durango, la realidad es distinta.
Villegas Villarreal calificó de “insólito” el intento de deslinde, recordando que incluso hubo reuniones oficiales con la Confederación cuando esta buscaba establecerse en la región. Según el gobernador, la delegación del sindicato en La Laguna “se enclaustró” y derivó en malas prácticas, convirtiéndose en una fachada para actividades ilícitas.

“Vivimos aquí y sabemos que era de la CATEM”, sentenció Villegas, validando las denuncias que durante meses realizaron transportistas, agricultores y comerciantes locales, quienes acusaban al sindicato de estar detrás de una red de extorsión y cobro de piso. Existen, además, evidencias documentales donde el detenido se ostentaba como Secretario de Organización de dicha central obrera.
Golpe a la estructura financiera del crimen
La detención de Édgar “N” es considerada por el gobierno estatal como un golpe estratégico a la logística financiera del crimen organizado en la zona limítrofe entre Durango y Coahuila.
El gobernador aprovechó la coyuntura para enviar un mensaje de “cero tolerancia” a los grupos delictivos que intenten operar en la región, destacando la efectividad del Mando Especial de La Laguna y la coordinación con el gobierno de Coahuila.
“El mensaje es decirles: no se metan en La Laguna. No tiene caso que le quieran hacer al vivo porque los vamos a agarrar”, advirtió Villegas, asegurando que se reforzará el equipamiento y las patrullas para blindar la zona ante posibles represalias.
Mientras “El Limones” enfrenta ya la prisión preventiva acusado de portación de armas y narcotráfico, queda en el aire la responsabilidad política de la dirigencia nacional sindical respecto a la infiltración del crimen organizado en sus filas locales.










