El presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, anunció el fin del subsidio petrolero que Venezuela mantenía con Cuba y lanzó una advertencia directa al régimen de La Habana, en un mensaje que también reaviva la presión sobre México, ahora convertido en uno de los principales proveedores de crudo para la isla.
En un comunicado difundido este domingo por la Casa Blanca, Trump afirmó que “Cuba sobrevivió durante muchos años gracias al petróleo y el dinero de Venezuela” y acusó a la isla de haber brindado “servicios de seguridad” a los últimos gobiernos chavistas. Tras la reciente ofensiva estadounidense en Venezuela, el mandatario aseguró que ese esquema quedó cancelado:
“¡NO HABRÁ MÁS PETRÓLEO NI DINERO PARA CUBA! ¡CERO!”, escribió, al tiempo que instó al gobierno cubano a llegar a un acuerdo con Washington “antes de que sea demasiado tarde”.
El mensaje tiene como destinatario, principalmente, a la presidenta interina de Venezuela Delcy Rodríguez, a Diosdado Cabello y a Vladimir Padrino.

México, el nuevo sostén energético de la isla
Mientras Trump presume haber cortado el flujo energético desde Venezuela, México ha mantenido —e incluso incrementado— los envíos de petróleo a Cuba durante la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Tan solo en todo el año 2025, los envíos mexicanos a la isla rebasaron los 17 mil barriles de crudo, con un valor estimado de más de 20 mil millones de pesos, de acuerdo con cálculos basados en precios internacionales del petróleo.
A pesar de los reclamos públicos de Trump y de legisladores estadounidenses, este viernes partió otro buque petrolero mexicano rumbo a La Habana, confirmando que la política energética hacia Cuba se mantiene sin cambios desde Palacio Nacional.
Reclamos desde Washington
La Casa Blanca ha advertido que los envíos de crudo a Cuba no son ayuda humanitaria, sino un respaldo económico a un régimen que Estados Unidos considera autoritario. Funcionarios y congresistas republicanos han señalado que, tras el colapso del apoyo venezolano, México ocupa ahora el lugar de principal proveedor energético de la isla.
LLEGA A CUBA OTRO BARCO CON PETRÓLEO DE MÉXICO, gobierno de Claudia Sheinbaum desafía a Donald Trump
— Literal México (@literalmexico) January 10, 2026
El petrolero Ocean Mariner arribó a La Habana con 85 mil barriles de crudo mexicano, de acuerdo con un reporte de la agencia AFP
Es un nuevo envío reta a las advertencias de… pic.twitter.com/5mnCxwjGMh
Trump ha vinculado el suministro de petróleo a Cuba con la permanencia del régimen castrista y ha dejado claro que su administración busca aislar económicamente a La Habana. En ese contexto, los embarques mexicanos han sido interpretados en Washington como un desafío directo a la política exterior estadounidense en la región.
La postura de Sheinbaum
El gobierno de Claudia Sheinbaum ha defendido los envíos de petróleo a Cuba bajo el argumento de que se trata de una relación “histórica, legal y solidaria”. La presidenta ha insistido en que México actúa con soberanía y que su política exterior no se subordina a presiones externas.
Sin embargo, analistas energéticos y opositores políticos cuestionan el costo real de esta estrategia:
más de 20 mil millones de pesos en petróleo enviado a la isla en 2025, en un contexto de restricciones presupuestales internas, problemas de abasto y una empresa petrolera —Pemex— con serios problemas financieros.
PEMEX NO LOGRA CUADRAR EL SUPER AUMENTO DE PETRÓLEO A LA DICTADURA CUBANA
— Literal México (@literalmexico) January 10, 2026
¡El maquillaje ya se tardo! @Claudiashein prometió dar otros datos pero sigue en espera que el director de @Pemex Víctor Rodríguez, le de informaciónhttps://t.co/lbPmyx2yuW pic.twitter.com/h0E9zNClFu
Un nuevo frente de tensión bilateral
El choque entre Trump y el gobierno mexicano por el tema cubano abre un nuevo frente de fricción en la relación bilateral. A la agenda ya cargada por seguridad, migración y comercio, se suma ahora el debate energético y geopolítico en el Caribe.
Con Venezuela fuera del juego y Cuba bajo mayor presión estadounidense, México se convierte en una pieza clave del tablero regional, una posición que podría tener costos diplomáticos y comerciales en los próximos meses.










