
El secretario general de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM), Noé Pérez Urquidi, fue asesinado a balazos este lunes al mediodía en el municipio de Salina Cruz, Oaxaca.
De acuerdo con los primeros reportes, Pérez Urquidi salía de un restaurante Toks ubicado a un costado del estacionamiento de Plaza Pabellón, cuando fue interceptado por dos hombres armados que le dispararon a quemarropa. El dirigente cayó herido sobre el pavimento, frente a varios testigos que se encontraban en el lugar.
Elementos de la Secretaría de Marina y de la Policía Estatal acudieron al sitio, junto con paramédicos que confirmaron el fallecimiento del líder sindical. La Fiscalía General del Estado de Oaxaca informó que abrió una carpeta de investigación por homicidio y que un equipo de la Vicefiscalía Regional del Istmo se trasladó al lugar para recabar indicios y establecer las líneas de investigación.

El crimen ocurre apenas dos semanas después de que Pérez Urquidi fuera señalado por habitantes de la agencia municipal Las Salinas del Marqués por arrojar escombros en la zona, hecho que generó inconformidad entre los pobladores.
La ejecución del dirigente de la CATEM —una organización cercana al oficialismo— vuelve a poner en evidencia la creciente violencia que enfrentan los líderes sindicales en regiones estratégicas del sureste del país, donde confluyen intereses políticos, portuarios y energéticos.











