En un operativo de la Marina fue abatido Pedro Inzunza Coronel, conocido como “El Pichón” o “Pájaro”. La muerte fue confirmada este domingo por el Gobierno de México tras un operativo de fuerzas federales en Sinaloa. El presunto operador del Cártel de los Beltrán Leyva cayó durante acciones encabezadas por la Secretaría de Marina (Semar) en los municipios de Guasave y Ahome (Los Mochis).
Los Inzunza, padre e hijo, forman parte de la cúpula del Cártel de los Beltrán Leyva, encabezado por Fausto Isidro Meza Flores, “Chapo Isidro”. Apenas en mayo pasado, el Gobierno de Estados Unidos presentó acusaciones por narcoterrorismo en su contra. Aunque la Administración Trump ya había catalogado a grupos criminales mexicanos como narcoterroristas, fue la primera ocasión que Washington lo hizo en términos específicos contra sicarios.

De acuerdo con los reportes oficiales, los operativos se desarrollaron en domicilios vinculados al líder criminal de poco más de 33 años, ubicados en una zona donde su facción controlaba la producción de drogas y psicotrópicos, incluidos precursores químicos, y mantenía actividades de tráfico de armas.
Además del abatimiento de “El Pichón”, fuerzas federales detuvieron a dos operadores más de la organización: Adelemo Pérez Hernández, alias “Lemu”, y Miguel Ángel Villalba Castillo.
Coronel Inzunza era buscado desde inicios de año por autoridades estadounidenses. La Corte Federal del Distrito Sur de California había solicitado su extradición por presunta conspiración para importar y distribuir fentanilo y cocaína.
En mayo pasado, Adam Gordon, fiscal federal para el Distrito Sur de California, definió así al grupo criminal:
“Desde sus inicios, la organización de los Beltrán Leyva ha sido considerada una de las organizaciones de narcotráfico más violentas de México, participando en tiroteos, asesinatos, secuestros, torturas y la recolección de muertes por drogas para mantener su operación”.











