La Junta de Coordinación Política del Senado redujo de 43 a 10 la lista de aspirantes a la Fiscalía General de la República, en un proceso marcado por señales de cargada política y la percepción pública de que la decisión ya está tomada: Ernestina Godoy.
Como se anticipaba, la ex Consejera Jurídica de la Presidencia y mano jurídica de Claudia Sheinbaum durante años quedó entre los finalistas, junto con el fiscalista Luis Manuel Pérez de Acha, el diputado morenista Hamlet Almaguer, y otros siete nombres que completan la lista: María Zarza, Maribel Bojorgues Beltrán, Sandra Luz González, Mirna Lucía Grande, Alfredo Barrera Flores, David Borja Padilla y Miguel Nava Alvarado.
Ahora, la Jucopo turnará el listado a la Mesa Directiva, ésta al Pleno, y finalmente se enviará a la Presidenta, quien integrará una terna que regresará al Senado para la designación final.
Es decir: la figura del nuevo Fiscal General pasa por un filtro político total.
PAN y PRI votan en contra; MC se repliega
Las bancadas del PAN y el PRI rechazaron el método de depuración. Movimiento Ciudadano, por su parte, se encerró en deliberación interna para decidir si acompaña o no el proceso que, desde afuera, luce más de simulación que de autonomía.
El vicecoordinador de Morena, Ignacio Mier, admitió que en la opinión pública “se da por hecho” que Godoy encabezará la Fiscalía.
“Es un tema que despierta suspicacia”, dijo. La frase, por sí sola, retrata el ambiente.

La sombra de Gertz y la sucesión adelantada
Se presume que el Pleno elegirá al sucesor de Alejandro Gertz Manero, quien dejó una Fiscalía golpeada por escándalos, disputas internas y acusaciones de uso faccioso del poder.
La sucesión ocurre en medio de dudas sobre la independencia del Ministerio Público federal en un gobierno que ha colocado a perfiles de absoluta confianza en puestos clave.
Morena ajusta reglas: más comparecencias, mismo control
La bancada oficialista introdujo una modificación: los integrantes de la terna deberán responder cuestionamientos parlamentarios.
Adán Augusto López anunció que habrá tres rondas de preguntas y exposiciones de 20 minutos por cada aspirante.
Un formato más largo no necesariamente significa un proceso más transparente; en el fondo, Morena controla los tiempos, las formas y el voto decisivo.
La pregunta que flota en el aire
¿Se trata de un procedimiento institucional para elegir al mejor perfil o de un simple trámite para avalar una decisión tomada desde Palacio Nacional?
La jornada en el Pleno será de debate y confrontación, sí, pero también de una creciente percepción: el sucesor de Gertz podría estar definido desde antes de que iniciara el proceso.










