La administración del presidente Donald Trump ha intensificado la presión sobre el Gobierno de México para permitir que fuerzas especiales del Pentágono o agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) participen directamente en operativos contra laboratorios de fentanilo en territorio mexicano, reveló The New York Times.
De acuerdo con el diario estadounidense, funcionarios de Washington han planteado desde 2025 la posibilidad de que personal militar o de inteligencia de Estados Unidos acompañe a las Fuerzas Armadas mexicanas en redadas contra instalaciones del narcotráfico. La propuesta fue reactivada tras la operación de Estados Unidos en Venezuela que derivó en la captura de Nicolás Maduro y su esposa, acusados de narcotráfico en Nueva York.
“Las autoridades estadounidenses desean que fuerzas de operaciones especiales o agentes de la CIA acompañen a soldados mexicanos en redadas contra presuntos laboratorios de fentanilo”, citó el rotativo neoyorquino a funcionarios anónimos del gobierno de Estados Unidos.
Asesores estadounidenses ya operan en centros de mando
Según la información publicada, asesores estadounidenses ya trabajan dentro de centros de mando militares en México, compartiendo inteligencia con las Fuerzas Armadas para apoyar las operaciones contra el narcotráfico.
“Autoridades mexicanas presentaron contrapropuestas este mes, que incluyen un mayor intercambio de información y una mayor participación de Estados Unidos en los centros de mando. Asesores de EU ya se encuentran en puestos de mando militares mexicanos, compartiendo información de inteligencia para ayudar a las fuerzas mexicanas en sus operaciones antidrogas”, señala el reporte.
No obstante, el Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum ha reiterado que no autorizará la presencia de tropas extranjeras operando en territorio nacional, limitando la cooperación a intercambio de información, capacitación y coordinación estratégica.
Los capos más buscados siguen libres
La presión de Washington se produce en un contexto en el que varios de los principales líderes del narcotráfico en México continúan prófugos, a pesar de los operativos de las fuerzas federales.
Entre los capos más buscados se encuentran:
Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”
Líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), es considerado el narcotraficante más buscado por México y Estados Unidos. La DEA ofrece una recompensa millonaria por información que lleve a su captura.
Iván Archivaldo Guzmán Salazar
Hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán y uno de los principales líderes de la facción conocida como “Los Chapitos” dentro del Cártel de Sinaloa. Es señalado por autoridades estadounidenses como pieza clave en el tráfico de fentanilo y otras drogas sintéticas.
Jesús Alfredo Guzmán Salazar
Hermano de Iván Archivaldo y también integrante del liderazgo de “Los Chapitos”. Es buscado por Estados Unidos por su participación en redes de tráfico de drogas y violencia ligada al cártel.
Johnny y Alfredo Hurtado Olascoaga
Identificados como líderes del grupo criminal La Nueva Familia Michoacana, con presencia en el Estado de México, Guerrero y Michoacán. Ambos enfrentan acusaciones por narcotráfico, homicidio y extorsión, y cuentan con órdenes de búsqueda internacionales.
Fausto Isidro Meza Flores, “El Chapo Isidro”
Ligado al antiguo cártel de los Beltrán Leyva y considerado líder del llamado Cártel de Guasave. Fue incluido en la lista de los diez más buscados del FBI, pero hasta ahora no ha sido capturado.
Contexto de la presión estadounidense
Tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela, el presidente Trump ha reiterado en entrevistas y conferencias que “algo debe hacerse” contra los cárteles mexicanos, a los que responsabiliza de la crisis del fentanilo en Estados Unidos.
En días recientes, Trump volvió a plantear a la presidenta Sheinbaum la posibilidad de enviar fuerzas estadounidenses a México para combatir directamente a las organizaciones criminales, propuesta que fue rechazada por el Gobierno mexicano.
La administración mexicana sostiene que la cooperación bilateral debe mantenerse dentro de los marcos legales existentes y sin presencia militar extranjera, mientras que Washington insiste en que se requieren acciones más contundentes para desmantelar las estructuras del narcotráfico.










