La operación ocurrió sobre la autopista Tepic–Mazatlán, en una zona estratégica para el trasiego criminal en el sur de Sinaloa, donde fuerzas federales repelieron una agresión armada y decomisaron armamento, explosivos y equipo táctico.
La operación ocurrió sobre la autopista Tepic–Mazatlán, en una zona estratégica para el trasiego criminal en el sur de Sinaloa, donde fuerzas federales repelieron una agresión armada y decomisaron armamento, explosivos y equipo táctico.