La dependencia omitió muertes documentadas y empleó categorías inexistentes en la legislación para disminuir 7.6 por ciento el registro de homicidios, mientras el Gobierno federal presume una reducción de la violencia.
La dependencia omitió muertes documentadas y empleó categorías inexistentes en la legislación para disminuir 7.6 por ciento el registro de homicidios, mientras el Gobierno federal presume una reducción de la violencia.