Director de la Policía ejecutó al sicario de Manzo: la verdad que desmorona la versión oficial

Peritajes de la AIC revelan que Víctor Manuel “N”, sicario de 17 años que asesinó al Alcalde Carlos Manzo, fue ejecutado cuando ya estaba sometido y desarmado. El disparo mortal habría sido realizado por el entonces director de la Policía Municipal, Demetrio “N”.

La muerte del adolescente Víctor Manuel “N”, presunto ejecutor del Alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, no fue un “abatimiento en pleno operativo”. Fue una ejecución. Así lo estableció la Agencia de Investigación Criminal (AIC) con base en peritajes, videos y testimonios presentados en audiencia.

Y el responsable directo, según los expertos forenses, habría sido quien debía preservar la legalidad: Demetrio “N”, entonces director de la Policía Municipal, quien accionó el arma cuando el joven ya estaba sometido, desarmado y sin representar riesgo alguno.

Un asesinato reconstruido segundo a segundo

La mecánica presentada por los peritos dibuja un escenario radicalmente distinto al que argumentaron inicialmente las autoridades municipales.

Durante el Festival de las Velas, Víctor Manuel —un joven de 17 años reclutado como sicario— hirió primero a un civil que se tomaba una fotografía con Manzo y luego disparó seis veces contra el Alcalde. Tras ello, soltó el arma.

Los videos muestran que fue sometido en segundos. En ese momento, Demetrio “N” recoge la pistola del suelo y la dispara directamente contra el menor, contradiciendo su versión inicial de que había sido un disparo defensivo a “metro y medio” de distancia.

Los estudios balísticos desmintieron ese alegato.

Escoltas que impidieron auxilio y un paramédico silenciado

Un paramédico declaró que los escoltas de Manzo bloquearon el acceso para atender al joven herido. Sólo la Guardia Nacional intervino para permitir la revisión, cuando el adolescente ya había muerto.

Esa omisión refuerza la hipótesis de ejecución extrajudicial, no de un enfrentamiento ni de un operativo fallido.

Bedolla ya había adelantado dudas… pero no alcanzó a dimensionarlas

Días después del crimen, el Gobernador Alfredo Ramírez Bedolla reconoció el punto clave:

“Se está investigando por qué el abatimiento en el lugar del homicida; porque al homicida lo detienen y momentos después hay un solo disparo que lo abate”.

Hoy los peritajes confirman lo que las imágenes anticipaban.

Un ataque quirúrgico que exhibe fallas estructurales

El menor ejecutor logró vulnerar un círculo de seguridad que incluía:

  • 14 elementos de la Guardia Nacional
  • 8 escoltas del propio Alcalde

Es decir: ingresó, disparó, mató, e intentó huir en plena plaza pública, durante un evento masivo. Fue detenido inmediatamente, pero murió minutos después entre golpes, gritos y un tiro final.

En un video difundido en redes, mientras paramédicos intentaban revivir a Manzo, el adolescente yacía en el piso rodeado de personas que lo insultaban. Uno de ellos le gritó:

“¿Quién te mandó?… hijo de tu puta madre”.

Un reclamo que sugiere que el móvil político del atentado era conocido por quienes estaban ahí.

Infiltración, mensajes cifrados y el autor intelectual

La ejecución de Víctor Manuel ocurre en el mismo momento en que la Fiscalía reveló un hallazgo inquietante:
un infiltrado en el círculo de confianza de Manzo, que enviaba su ubicación en tiempo real vía Threema al grupo criminal que planeó el atentado.

En el Altiplano permanece recluido Jorge Armando “N”, “El Licenciado”, presunto autor intelectual. La Fiscalía estatal prepara nuevas imputaciones federales.

Siete guardias detenidos: omisión deliberada

El colapso de la seguridad del Alcalde derivó en otra línea de responsabilidades:
siete escoltas de Manzo fueron detenidos por omisión deliberada y ejecución extrajudicial.

Una cadena de fallas que apunta a complicidades, negligencia y posible encubrimiento.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pocket
WhatsApp

Director de la Policía ejecutó al sicario de Manzo: la verdad que desmorona la versión oficial