
La Gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama Espinosa, ha convertido los vuelos privados en una constante desde que llegó al poder municipal de Cancún y, posteriormente, asumió la Administración estatal. Registros aeroportuarios y migratorios atribuidos al Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) documentan 97 vuelos en aeronaves ejecutivas, además de otros desplazamientos internacionales en líneas comerciales.
La investigación periodística señala que Mara Lezama, gobernadora morenista desde el 1 de septiembre de 2022, acumula 119 movimientos aéreos de entrada y salida de México. De ese total, 97 se habrían efectuado en aviones privados, una frecuencia que contrasta con la política de austeridad promovida por Morena y con la limitada agenda internacional de la Presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha realizado ocho viajes al extranjero durante su mandato.
Los registros, sin embargo, comprenden tanto entradas como salidas y no necesariamente equivalen a 119 viajes completos. También documentan el uso de las aeronaves, pero por sí solos no permiten establecer quién contrató y pagó cada vuelo, si fueron cubiertos con recursos públicos, aportaciones privadas, invitaciones empresariales o dinero personal. Precisamente esa falta de información representa el principal problema de transparencia, publicó el periodista Abel Barajas en el periódico Reforma.
El costo promedio de operación de los aviones empleados rondaría los 6 mil dólares por hora de vuelo. Bajo esa estimación, un traslado entre Cancún y Orlando, Florida, costaría aproximadamente 406 mil pesos, mientras que un recorrido a Vail, Colorado, alcanzaría cerca de 812 mil pesos.
Las cantidades representan aproximadamente cuatro y ocho meses, respectivamente, del salario neto mensual de 102 mil 598 pesos reportado para la Gobernadora en la Plataforma Nacional de Transparencia. La comparación no demuestra que los vuelos hayan sido pagados directamente por Lezama, pero exhibe la necesidad de conocer el origen del financiamiento, la justificación de los desplazamientos y los beneficios obtenidos para Quintana Roo.
La afición por la aviación ejecutiva no comenzó con la Gubernatura. Cuando era Presidenta Municipal de Benito Juárez, cabecera de Cancún, Lezama habría efectuado 31 vuelos privados, pese a que entonces recibía un salario mensual neto de 71 mil 302 pesos.
La morenista gobernó Cancún durante el periodo 2018-2021 y obtuvo la reelección para el trienio 2021-2024, aunque dejó anticipadamente la Alcaldía para competir por la gubernatura.

Mara Lezama acumula 97 vuelos privados entre dudas sobre su financiamiento
Registros aeroportuarios y migratorios atribuyen a la Gobernadora de Quintana Roo una intensa actividad en jets privados, cuyos costos contrastan con su salario y con el discurso de austeridad de Morena.
La Gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama Espinosa, acumula 97 vuelos en aeronaves privadas desde que ocupaba la Presidencia Municipal de Benito Juárez, cabecera de Cancún, una frecuencia de viajes que contrasta con sus ingresos como servidora pública y con la política de austeridad republicana promovida por Morena.
Una investigación periodística basada en registros aeroportuarios y datos migratorios del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS) documentó los desplazamientos de la mandataria en aviones ejecutivos cuya hora de vuelo cuesta, en promedio, 6 mil dólares. El gasto estimado por un traslado a Orlando, Florida, rondaría los 406 mil pesos, mientras que un viaje a Vail, Colorado, podría alcanzar los 812 mil pesos.
Estas cantidades equivalen, respectivamente, a casi cuatro y ocho meses completos del salario neto de la Gobernadora, quien percibe 102 mil 598 pesos mensuales, de acuerdo con la Plataforma Nacional de Transparencia.
Sin embargo, los registros de vuelo por sí mismos no permiten determinar quién contrató las aeronaves, si los gastos fueron cubiertos con recursos públicos, aportaciones privadas o dinero personal. Esa falta de claridad constituye el punto central del caso: la mandataria debe explicar el origen del financiamiento, el propósito de cada traslado y la relación de su Gobierno con las empresas propietarias u operadoras de los jets.
Desde que asumió la Gubernatura, el 1 de septiembre de 2022, Mara Lezama suma 119 movimientos aéreos de entrada y salida de México, de los cuales 97 se habrían realizado en aeronaves privadas. La frecuencia contrasta con los ocho viajes internacionales atribuidos a la Presidenta Claudia Sheinbaum durante el periodo comparado por la investigación publicada por Reforma.
Los antecedentes se remontan a su gestión como Alcaldesa de Cancún. Lezama gobernó el municipio durante el periodo 2018-2021, obtuvo la reelección para el trienio 2021-2024 y posteriormente dejó el cargo para competir por la Gubernatura. Durante su etapa municipal, cuando recibía un salario neto mensual de 71 mil 302 pesos, acumuló 31 vuelos privados.
El uso de aviación ejecutiva ya había provocado controversia en 2021, cuando fue difundida la bitácora de un vuelo de Denver, Colorado, a Cancún. En aquel momento se calculó que el traslado pudo costar alrededor de 70 mil dólares. El caso llegó hasta la conferencia presidencial de Andrés Manuel López Obrador, quien cuestionó públicamente los comportamientos extravagantes de funcionarios y militantes de su movimiento, según documentaron medios nacionales como El Sol de México.
Los datos migratorios más recientes atribuyen a Mara Lezama 53 entradas y salidas relacionadas con Orlando desde el 25 de septiembre de 2022. La ciudad es uno de sus destinos más frecuentes, aunque algunos desplazamientos han coincidido con actividades oficiales de promoción turística, reuniones empresariales y búsqueda de inversiones para Quintana Roo. En agosto de 2026, por ejemplo, la Gobernadora desarrolló allí una agenda para promover el Distrito Financiero y Tecnológico de Cancún y participar en encuentros con inversionistas.
La existencia de actividades oficiales no resuelve, sin embargo, la controversia sobre la necesidad de utilizar jets privados, su costo real y la procedencia del dinero empleado. Tampoco permite asumir que los 53 movimientos migratorios correspondan todos a viajes turísticos o personales, pero sí obliga a transparentar cuáles tuvieron carácter institucional y qué resultados concretos produjeron.
Entre las aeronaves utilizadas aparece un Learjet 31A, matrícula XA-UMV, operado por Servicios Aéreos Dandy; un Gulfstream Aerospace G200, matrícula XA-PKR, y un Learjet 60, matrícula XA-USZ, ambos vinculados con la empresa mexicana Redwings.
Los registros también identifican un Gulfstream 200, matrícula XA-GLF, operado por Pabe-Tax; un Hawker 800XP, matrícula XA-AMI, de Thebe Ingeniería y Consultoría; un Gulfstream G280, matrícula XA-BAT, de Redwings, y un Hawker 750, matrícula XA-MAM, perteneciente a Milenium Air Servicios Aéreos Integrados.
Además de los desplazamientos privados a Orlando y Vail, la mandataria registra vuelos comerciales a Roma, Londres, Madrid, París, Toronto y Vancouver. La combinación revela una movilidad internacional excepcionalmente intensa para una Gobernadora que encabeza una administración identificada con la austeridad de la Cuarta Transformación.
El problema político no radica únicamente en viajar, sino en la ausencia de una explicación verificable sobre quién pagó, cuánto costó y qué interés público justificó cada vuelo privado. Mientras esa información no sea transparentada, el contraste entre el salario de Mara Lezama, el costo de las aeronaves y el discurso de Morena mantendrá abierta una sospecha legítima sobre posibles privilegios, conflictos de interés o utilización de recursos ajenos a sus ingresos declarados.











