La cooperación en seguridad entre México y Estados Unidos produjo uno de sus resultados más importantes contra el narcotráfico: en poco más de una semana, autoridades mexicanas desmantelaron ocho laboratorios de metanfetamina, incluido un complejo localizado en Sinaloa donde fueron aseguradas más de 16.8 toneladas de la droga.
La Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) sostuvo que las operaciones no habrían sido posibles sin el intercambio de inteligencia y el trabajo de investigación desarrollado con las instituciones mexicanas. Sin embargo, los operativos dentro del territorio nacional fueron encabezados por autoridades de México.
“Estas operaciones demuestran el poder de la colaboración entre la DEA y México”, señaló la agencia estadounidense, al asegurar que el objetivo es interrumpir la producción de drogas sintéticas, cortar las cadenas de suministro y golpear las finanzas de las organizaciones criminales.
El operativo de mayor alcance fue realizado en las inmediaciones de Corralejo, en Sinaloa, por la Secretaría de Marina (Semar), en coordinación con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) y la Fiscalía General de la República (FGR).
En ese punto fue inhabilitado un complejo clandestino de aproximadamente 5 mil 700 metros cuadrados, considerado el segundo laboratorio de metanfetamina más grande localizado durante el Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. Las autoridades aseguraron alrededor de 16 mil 350 kilogramos de aparente metanfetamina, además de miles de litros y toneladas de precursores y sustancias químicas.
Los días 2 y 3 de septiembre también fueron destruidas otras dos instalaciones en Corralejo y Corral Viejo, donde se decomisaron aproximadamente 460 kilogramos de metanfetamina terminada, droga en proceso, sustancias de uso dual, quemadores, tinas, básculas y motogeneradores.
En conjunto, los tres operativos realizados en Sinaloa permitieron asegurar más de 16.8 toneladas de metanfetamina y alrededor de 7.6 toneladas y miles de litros de precursores químicos. El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, calculó que las acciones provocaron una afectación cercana a 347 millones de dólares a las estructuras criminales.
García Harfuch precisó que el resultado se originó en el trabajo de la Unidad de Inteligencia Naval, fortalecido mediante el intercambio de información con agencias estadounidenses. Hasta el momento, las autoridades no han informado sobre personas detenidas ni han identificado públicamente a la organización propietaria de los laboratorios.

El anuncio coincidió con un reporte del Comando Norte de Estados Unidos (USNORTHCOM) sobre el uso de tecnología militar para enfrentar drones presuntamente relacionados con organizaciones criminales en la frontera común.
Desde el 24 de agosto y hasta el 4 de septiembre, elementos de la Fuerza de Tarea Conjunta de la Frontera Sur (JTF Southern Border) neutralizaron 11 drones mediante el Láser de Alta Energía Multipropósito del Ejército (AMP-HEL), un sistema móvil de energía dirigida adquirido por el Ejército estadounidense en septiembre de 2025.
El USNORTHCOM reportó que, durante 2026, sus fuerzas han “neutralizado” más de 300 sistemas aéreos no tripulados mediante mecanismos cinéticos y no cinéticos. Más de 100 intervenciones ocurrieron solamente durante agosto.
El término “neutralizados” no significa necesariamente que todos los aparatos hayan sido derribados físicamente, pues también puede incluir drones desviados, interferidos o inutilizados electrónicamente. El Gobierno estadounidense tampoco precisó los puntos donde se realizaron las intervenciones, las organizaciones responsables, la posible carga de las aeronaves ni si las acciones ocurrieron sobre territorio estadounidense o mexicano.
El general Ricardo Trevilla Trejo, titular de la Secretaría de la Defensa Nacional, explicó que se trata principalmente de drones comerciales utilizados para vigilar rutas de contrabando y detectar la presencia de autoridades. Aseguró que existe coordinación mediante el intercambio de información y operaciones espejo a ambos lados de la frontera, pero no confirmó la participación de militares mexicanos en las acciones específicas del sistema láser.
“El enfoque de armas combinadas de la JTF Southern Border y la fusión con los socios de la misión está proporcionando una nueva capa de capacidad de defensa de la patria para contrarrestar la actividad ilegal en la frontera”, afirmó el general Gregory Guillot, comandante del NORAD y del USNORTHCOM.











