
La presidenta Claudia Sheinbaum tomó distancia este miércoles de las declaraciones emitidas por Manuela Obrador Narváez, delegada de los Programas para el Bienestar en Chiapas y prima del expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien durante una asamblea de Morena en Palenque lanzó fuertes calificativos contra el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Durante su participación ante militantes y simpatizantes morenistas, Manuela Obrador llamó a defender la soberanía nacional frente a lo que consideró amenazas externas y arremetió directamente contra el mandatario estadounidense al afirmar: “Defender nuestra soberanía ante el tirano misógino que tenemos en Estados Unidos, que además quiere nuestro país, pero es muy burdo, es un tipo asqueroso, realmente, y se quiere robar… no tiene interés en venir a ayudar a México, no, él quiere los recursos naturales de México, lo sabemos”.
Las expresiones provocaron una inmediata controversia debido a que fueron pronunciadas por una funcionaria federal en medio de un periodo particularmente delicado para la relación entre México y Estados Unidos, marcada por diferencias en temas de migración, seguridad, combate al narcotráfico y señalamientos de autoridades estadounidenses contra políticos mexicanos.
Ante la polémica, Claudia Sheinbaum se deslindó de esos señalamientos y reiteró que la posición oficial del Gobierno mexicano privilegia la vía diplomática y el respeto institucional. La mandataria sostuvo que “Tenemos que ser respetuosos con el presidente Donald Trump”, dejando claro que las opiniones personales de funcionarios o dirigentes partidistas no representan necesariamente la postura del Estado mexicano.

La declaración presidencial también refleja el esfuerzo de la administración federal por evitar que la tensión política se traslade al terreno diplomático. Mientras algunos sectores de la llamada Cuarta Transformación han endurecido el discurso frente a Washington, el Gobierno de Sheinbaum busca mantener abiertos los canales de comunicación con la Casa Blanca en momentos en que ambos países enfrentan negociaciones permanentes sobre seguridad fronteriza, comercio y cooperación bilateral.

El contraste entre las expresiones de Manuela Obrador y la postura asumida por Sheinbaum exhibe las diferencias de tono dentro del propio movimiento gobernante. Mientras la delegada del Bienestar recurrió a descalificaciones directas contra Trump, la Presidenta optó por reivindicar la prudencia diplomática y la necesidad de preservar una relación funcional con el principal socio comercial de México.











