
Una investigación periodística documenta la expansión empresarial de Rodrigo Gutiérrez Müller, cuñado de Andrés Manuel López Obrador, en sectores estratégicos como energía, servicios financieros y agronegocios, evidenciando una red construida con socios vinculados a estructuras públicas y casos internacionales bajo escrutinio.
La investigación de El Universal sobre Gutiérrez Müller revela la consolidación de una estructura empresarial diversificada que abarca desde gasolinas y agroindustria hasta transferencias financieras internacionales, configurando un entramado que se fue ampliando a partir de 2021 con la creación de múltiples sociedades.
En el centro del reportaje se documenta que el empresario -hermano de Beatriz Gutiérrez Müller– participó en la constitución de empresas como Envíos del Bienestar S.A. de C.V. y Pagos del Bienestar S.A. de C.V., orientadas a transferencias de dinero, compra-venta de divisas y operaciones financieras internacionales. Estas compañías comparten socios con perfiles vinculados a funciones públicas y áreas de investigación fiscal.

El reportaje subraya que entre los accionistas aparecen nombres como Alejandro Medina Custodio, Héctor de la Paz Cázares, Efrén Calderón González, Antonio Ayala Ayub e Iván Israel Hernández Serrano, además de Carlos Alberto Grijalva y Brian Ronald Cleland, estos últimos con coincidencias nominales con personas acusadas en Estados Unidos por un esquema de fraude y lavado de dinero por más de 46 millones de dólares.
La investigación puntualiza que “no existe, hasta ahora, una acusación formal” contra las empresas en México, pero enfatiza la relevancia de las coincidencias en socios, domicilios y temporalidad en la creación de compañías tanto en territorio nacional como en California.
Más allá del sector financiero, el entramado empresarial incluye incursiones en materiales de construcción, comercialización de cuarzo y actividades vinculadas al sector energético y agroindustrial, lo que configura una red con presencia en distintas ramas económicas. En ese proceso, se documenta la participación de actores políticos locales, como el alcalde de Tapalpa, Antonio Morales Díaz, en sociedades compartidas.
El contexto político amplifica la relevancia del caso. La cercanía familiar con el expresidente Andrés Manuel López Obrador coloca bajo escrutinio público la expansión empresarial, particularmente en un entorno donde el discurso gubernamental ha girado en torno a la austeridad y el combate a la corrupción.
Tras la publicación de la investigación, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) informó que, luego de revisar las empresas, no ha identificado operaciones inusuales o relevantes en los registros disponibles, lo que introduce un elemento de contraste entre el hallazgo periodístico y la evaluación institucional.











