México es epicentro de los cárteles: Trump en la ONU

El presidente de EEUU exigió recuperar territorios bajo la influencia criminal, aunque simultáneamente destacó su relación y los avances alcanzados con el gobierno de Claudia Sheinbaum.

NUEVA YORK.— Donald Trump llevó hasta la tribuna de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) uno de los señalamientos más severos de su segundo mandato contra la situación de seguridad en México: afirmó que el país es el “epicentro de la violencia de los cárteles” y sostuvo que el gobierno mexicano debe recuperar aquellas zonas que, según su diagnóstico, se encuentran bajo dominio de organizaciones criminales.

El mensaje fue pronunciado el 22 de septiembre, durante la apertura del debate de la 81ª Asamblea General de Naciones Unidas, y forma parte de una política estadounidense que desde 2025 elevó a los cárteles del narcotráfico de problema de seguridad pública a asunto de seguridad nacional y terrorismo. Trump volvió a comparar a esas organizaciones con ISIS y defendió el empleo del poder militar estadounidense contra grupos criminales en el hemisferio occidental.

Ante las delegaciones internacionales, el mandatario estadounidense declaró:

“México es el epicentro de la violencia de los cárteles. Es inaceptable que Estados Unidos comparta una frontera de 3 mil 200 kilómetros con un territorio controlado por cárteles enemigos. Por lo tanto, México debe recuperar el control de su territorio de manos de los enemigos de la humanidad.”

La declaración resulta especialmente significativa porque no fue realizada durante un mitin electoral ni en un encuentro doméstico en Estados Unidos, sino desde el principal foro diplomático multilateral del mundo. Trump incorporó así el control territorial de México por parte del crimen organizado a su diagnóstico público sobre la seguridad del hemisferio.

Sin embargo, el discurso tuvo una segunda vertiente. Después del señalamiento, Trump elogió la relación con la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum y reconoció avances en la cooperación bilateral.

“La seguridad y protección llegará a México. Me enorgullece decirles que tenemos una excelente relación con el Gobierno mexicano. Hemos logrado grandes avances. Ellos tampoco quieren a los cárteles. Y cuando llegue ese día, toda esta región será un lugar mejor, más seguro y más hermoso para vivir y prosperar”, expresó.

La combinación de presión y reconocimiento describe buena parte de la relación que han construido Trump y Sheinbaum: Washington exige resultados adicionales contra narcotráfico, organizaciones criminales y funcionarios relacionados con ellas, mientras reconoce la cooperación del gobierno mexicano y mantiene abiertas negociaciones económicas y de seguridad.

En el salón de la ONU escuchaban el mensaje integrantes de la representación mexicana, encabezada por el canciller Roberto Velasco y el representante permanente de México ante Naciones Unidas, Héctor Vasconcelos. También formaron parte de la delegación Jennifer Feller, Porfirio Thierry Muñoz Ledo, Enrique Ochoa y Efraín Guadarrama. La propia Misión Permanente confirma a Vasconcelos como representante de México y a Muñoz Ledo como representante permanente alterno.

El diagnóstico de Trump contrasta con las cifras difundidas por el gobierno de Claudia Sheinbaum. El Gabinete de Seguridad reportó el 8 de septiembre que el promedio diario de homicidios dolosos disminuyó 53 por ciento entre septiembre de 2024 y agosto de 2026, al pasar de 86.9 a 40.8 asesinatos diarios. También informó que, desde octubre de 2024, fueron detenidas más de 67 mil 200 personas por delitos de alto impacto, aseguradas 34 mil 353 armas, decomisadas 534 toneladas de droga y desmantelados 2 mil 771 laboratorios clandestinos y áreas de concentración. Se trata de cifras oficiales del gobierno mexicano y constituyen la principal respuesta estadística de la administración frente a las críticas estadounidenses.

Sheinbaum, además, ha rechazado reiteradamente la idea de que Washington pueda evaluar unilateralmente el desempeño mexicano. Apenas el 17 de septiembre, ante nuevas exigencias estadounidenses, respondió que Estados Unidos también debe explicar qué hace para combatir el consumo de drogas, el lavado de dinero y el tráfico de armas hacia México.

“Nosotros no necesitamos que nos juzguen desde afuera; sabemos cuáles son los problemas de México y actuamos todos los días”, afirmó entonces la Presidenta. Su gobierno sostiene que la lucha contra los cárteles requiere responsabilidad compartida, pero ha rechazado cualquier intervención estadounidense que implique subordinación o actuación militar unilateral en territorio nacional.

El discurso de Trump fue más allá de México. Defendió las operaciones estadounidenses contra el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela, endureció su mensaje contra Cuba y amenazó nuevamente a Irán en medio del conflicto que mantiene Washington con Teherán. Reuters reportó que el mandatario reiteró que Estados Unidos utilizará su poder, incluido el militar, para defender lo que considere sus intereses estratégicos en el hemisferio occidental.

Ese contexto convierte el señalamiento sobre México en algo más que una nueva crítica verbal. La administración Trump ha colocado el combate a los cárteles dentro de una doctrina regional que permite tratar a organizaciones criminales como amenazas a la seguridad estadounidense, mientras México intenta mantener la cooperación sin aceptar operaciones unilaterales dentro de su territorio.

La otra confrontación: Trump contra los medios

La presencia de Trump en Naciones Unidas también trasladó a Nueva York su enfrentamiento con varios medios estadounidenses.

A su llegada, Kaitlan Collins, periodista de CNN, preguntó al mandatario sobre la guerra con Irán. Trump respondió cuestionando que la cadena estuviera cubriendo sus actividades:

“Me sorprende que CNN esté aquí cubriéndome. No deberías estar aquí cubriéndome. Dijiste que no ibas a cubrirme.”

Collins pudo ingresar porque las acreditaciones de prensa de Naciones Unidas son independientes de la Casa Blanca. Días antes, Trump había prohibido el acceso a la Casa Blanca a periodistas de CNN, MS NOW y Politico, acusándolos de publicar información falsa. Los tres medios respondieron con una demanda en una corte federal al considerar que la exclusión constituye represalia por su cobertura y viola las protecciones constitucionales a la libertad de prensa y al debido proceso.

La disputa tendrá este miércoles 23 de septiembre un primer momento judicial relevante. El juez federal Timothy J. Kelly programó una audiencia para analizar la solicitud de los medios de suspender inmediatamente el veto y recuperar el acceso a la Casa Blanca mientras continúa el litigio.

En paralelo, la Casa Blanca puso en funcionamiento una transmisión digital permanente denominada “Trump TV”, destinada a difundir discursos, actos y contenidos oficiales del Presidente directamente al público. Su lanzamiento ocurre precisamente mientras crece la confrontación entre la administración y parte de la prensa estadounidense.

Así, el paso de Donald Trump por la ONU dejó dos mensajes simultáneos: hacia el exterior, una política que coloca a los cárteles mexicanos entre las principales amenazas que Washington dice estar dispuesto a combatir en el hemisferio; hacia el interior, una batalla cada vez más abierta con los medios que cuestionan a su gobierno.

Para México, la frase más relevante quedó pronunciada desde la tribuna de Naciones Unidas: Trump sostiene que parte del territorio mexicano está bajo control criminal y exige recuperarlo.

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pocket
WhatsApp

México es epicentro de los cárteles: Trump en la ONU