
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aseguró este domingo que la polémica sobre el envío de petróleo mexicano a Cuba será atendida mediante mecanismos diplomáticos, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que le pidió suspender esos envíos y que México acató la petición.
En un evento público en Sonora, la mandataria aclaró que en su reciente conversación con Trump el tema energético no fue abordado directamente, pero reconoció que el asunto sí fue tratado entre el canciller Juan Ramón de la Fuente y el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio. Sheinbaum enfatizó que México trabaja por “todas las vías diplomáticas” para continuar apoyando al pueblo cubano con combustible ante la profunda crisis humanitaria que atraviesa la isla caribeña.
Trump aseguró el pasado sábado desde el Air Force One que le pidió expresamente a Sheinbaum dejar de enviar combustible a Cuba, comentario que fue interpretado por analistas como una señal de presión estadounidense en medio de la escalada de sanciones económicas contra La Habana. Según Trump, la presidenta mexicana “fue muy buena” y dejó de enviar petróleo a la isla.
DECISIÓN DE CLAUDIA NO FUE SOBERANA, venía amenaza con aranceles de Trump si seguía enviando petróleo a Cuba
— Literal México (@literalmexico) January 30, 2026
La suspensión del envío de crudo a Cuba, revelada por Bloomberg, ocurrió días antes de que Donald Trump formalizara amenazas de represalias comerciales contra México si… pic.twitter.com/DodHYRUFrZ
La presión de Washington se produce en un contexto de nuevas medidas arancelarias anunciadas por la administración Trump, que castigan a los países que suministran petróleo a Cuba, con el argumento de aislar económicamente al gobierno cubano. Estas sanciones han agravado la escasez de combustible en la isla y generado advertencias sobre un posible deterioro de servicios básicos como transporte, salud y energía.
Sheinbaum aprovechó para anunciar que esta semana México enviará productos básicos y alimentos como ayuda humanitaria a Cuba, una operación que será coordinada por la Secretaría de Marina, con el fin de atender necesidades urgentes de la población mientras se negocia una salida para el suministro de combustible.
La presidenta reiteró que la decisión sobre el envío de petróleo corresponde a la soberanía mexicana, y que cualquier cambio será informado oportunamente, desestimando que se trate de una renuncia unilateral a la histórica solidaridad con Cuba.











