“No era nuestro avión”: revira Ken Salazar a Sheinbaum

El ex Embajador de EEUU rechazó que Washington haya operado el traslado de Ismael “El Mayo” Zambada y Joaquín Guzmán López a territorio estadounidense.

La disputa política y diplomática por la captura de Ismael “El Mayo” Zambada volvió a escalar. El ex Embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, respondió directamente a la Presidenta Claudia Sheinbaum y sostuvo que el traslado del fundador del Cártel de Sinaloa a territorio estadounidense, en julio de 2024, no fue una operación organizada por el Gobierno de Estados Unidos.

La declaración de Salazar reabrió uno de los episodios más delicados de la relación bilateral reciente: la llegada de “El Mayo” Zambada y de Joaquín Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, a Nuevo México a bordo de un avión privado. Desde entonces, el Gobierno mexicano ha cuestionado quién organizó el vuelo, cómo salió la aeronave de territorio nacional y qué grado de conocimiento tuvieron las agencias estadounidenses.

El nuevo choque surgió después de que Claudia Sheinbaum afirmara que un reportaje periodístico contradecía la versión oficial que Ken Salazar sostuvo cuando aún era Embajador: que Estados Unidos no había participado en la operación que llevó a “El Mayo” a suelo estadounidense. La Presidenta planteó públicamente la duda sobre quién había dicho la verdad.

Ken Salazar respondió en su cuenta de X y buscó cerrar la discusión con una frase categórica: “La Presidenta Claudia Sheinbaum ha planteado una pregunta: ¿quién dijo la verdad? Permítanme responderla con claridad”.

El ex diplomático aseguró que tanto él como el entonces Fiscal General estadounidense, Merrick Garland, informaron al Gobierno mexicano la misma versión desde los días posteriores a las detenciones. Según Salazar, esa comunicación ocurrió tanto en declaraciones públicas como en los contactos oficiales del 25 y 26 de julio de 2024.

“El Fiscal General Merrick Garland y yo comunicamos al Gobierno mexicano, tanto en nuestras declaraciones públicas como el 25 y 26 de julio de 2024, la verdad sobre las detenciones de Ismael Zambada García y Joaquín Guzmán”, afirmó.

El punto central de su defensa es que, de acuerdo con su versión, no hubo avión, piloto ni operativo estadounidense. Salazar insistió en que la aeronave privada no pertenecía al Gobierno de Estados Unidos, que el piloto no era estadounidense en funciones oficiales y que el traslado no fue una operación de Washington.

“Comunicamos al Gobierno mexicano que no se trataba de nuestro avión, ni de nuestro piloto, ni de nuestra operación. La verdad es la verdad. Yo hablo de este episodio en mi libro, ‘Fronteras: Mi Lucha por un EU incluyente’, en un capítulo titulado ‘La puerta se cierra’”, añadió el ex Embajador.

La respuesta de Ken Salazar no sólo contradice la lectura de Claudia Sheinbaum, sino que busca sostener la versión estadounidense original: que la llegada de “El Mayo” Zambada a Estados Unidos fue resultado de una maniobra interna entre integrantes del Cártel de Sinaloa, no de una operación encubierta del Gobierno estadounidense en territorio mexicano.

Apenas en junio, Grupo REFORMA publicó avances del libro de memorias de Salazar, en el que el ex Senador por Colorado afirmó que ningún funcionario estadounidense tenía conocimiento previo de la operación para trasladar a “El Mayo” a Estados Unidos y que el episodio habría tomado por sorpresa a las autoridades de ese país.

El caso sigue siendo explosivo porque cruza tres terrenos sensibles: la soberanía mexicana, la cooperación bilateral contra el narcotráfico y las acusaciones de opacidad alrededor de uno de los golpes más importantes contra el Cártel de Sinaloa. Para el Gobierno de Sheinbaum, la pregunta apunta a una posible intervención o conocimiento no revelado de agencias estadounidenses. Para Salazar, la respuesta es otra: Washington no puso el avión, no puso al piloto y no ejecutó la operación.

La controversia deja abierta una disputa mayor. Si la versión de Ken Salazar es correcta, el Gobierno mexicano enfrenta el problema de explicar cómo salió de su territorio uno de los jefes históricos del narcotráfico sin que sus autoridades lo impidieran.

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