
La detención del ex director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), Víctor Rodríguez Padilla, por el presunto delito de violencia intrafamiliar, marca un nuevo episodio judicial para un ex integrante del gabinete ampliado del Gobierno federal y coloca nuevamente bajo escrutinio la actuación de las autoridades frente a denuncias de violencia de género.
De acuerdo con el Registro Nacional de Detenciones de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), el ex funcionario fue detenido a las 17:32 horas en la colonia Narvarte, en la alcaldía Benito Juárez, y quedó a disposición del Ministerio Público de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México. Al momento de la consulta oficial, su situación jurídica aparecía con el estatus de “en traslado”.
La investigación deriva de la denuncia presentada por su esposa, la doctora María Felicia Jiménez, quien lo acusa de ejercer violencia física, psicológica, económica y patrimonial. El caso cobró notoriedad pública después de que se difundiera un video en el que presuntamente se observa una agresión ocurrida en marzo de este año.

Tras la difusión de esas imágenes, María Felicia Jiménez formalizó la denuncia ante la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, mientras autoridades del estado de Morelos le otorgaron medidas de protección como parte del protocolo de atención a víctimas.
En medio de la polémica, Víctor Rodríguez Padilla informó que enfrentaría las investigaciones como ciudadano, luego de dejar la dirección de Pemex. Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo que, si los hechos eran acreditados por las autoridades, debía aplicarse “todo el peso de la ley”.

La detención representa un paso procesal dentro de la investigación y será el Ministerio Público el encargado de determinar la situación jurídica del ex funcionario, mientras continúan las diligencias para esclarecer los hechos denunciados y definir las responsabilidades correspondientes conforme al debido proceso.











